Evolucionar un icono sin que deje de serlo
Actualizar una marca con décadas de reconocimiento supone uno de los mayores retos estratégicos del branding: evolucionar sin perder aquello que la hace reconocible.
Thrombocid es una marca líder en su categoría y forma parte del imaginario de varias generaciones de consumidores. El desafío consistía en modernizar su identidad visual y optimizar su presencia en el punto de venta preservando la confianza construida a lo largo del tiempo.
A través de un proceso de análisis, definición estratégica y diseño, desarrollamos una evolución de marca capaz de reforzar su relevancia actual, mejorar su rendimiento comercial y preparar el sistema de identidad para los nuevos entornos de comunicación, manteniendo intacta la esencia que la ha convertido en un referente.
Estrategia de marca
La evolución de Thrombocid partió de una premisa clara: proteger el valor acumulado por la marca mientras se adaptaba a las necesidades de un mercado y un consumidor en constante transformación.
Analizamos los principales activos de reconocimiento construidos durante décadas para identificar qué elementos debían preservarse y cuáles podían evolucionar. Este proceso permitió definir una hoja de ruta estratégica basada en el equilibrio entre legado y contemporaneidad, garantizando que la marca mantuviera su credibilidad, notoriedad y capacidad de conexión con su audiencia.
La estrategia de marca se centró en fortalecer la percepción de confianza y liderazgo de Thrombocid, asegurando su relevancia futura sin romper los vínculos emocionales construidos con generaciones de consumidores.
Sistema de identidad y activación
La nueva identidad se desarrolló como un sistema visual coherente, flexible y preparado para responder a los distintos puntos de contacto de la marca.
La evolución del logotipo, la optimización de los recursos gráficos y la actualización del packaging permitieron mejorar la legibilidad, la jerarquía visual y la identificación inmediata del producto, respetando los códigos que forman parte de su reconocimiento histórico.
Más allá de una actualización estética, el proyecto buscó aumentar la eficacia de la marca en contextos reales de compra y comunicación. Cada decisión de diseño fue concebida para reforzar la visibilidad, facilitar la identificación en el lineal y mejorar la experiencia del consumidor tanto en entornos físicos como digitales.
El resultado es un sistema de identidad más sólido, consistente y preparado para seguir activando la marca en un mercado cada vez más competitivo, manteniendo intacto el ADN que la ha convertido en un referente de su categoría.