Las mejores cosas de la vida suceden
alrededor de una mesa
Señorita nace con el propósito de llevar la esencia de la cultura española a la ciudad de Milán a través de una experiencia gastronómica fresca, cercana y llena de personalidad.
El reto consistía en construir una marca capaz de diferenciarse dentro de una oferta gastronómica cada vez más amplia y competitiva, creando una propuesta que fuera mucho más allá de la restauración. La marca debía transmitir la alegría de compartir, la espontaneidad de los encuentros y la capacidad que tiene la comida para reunir a las personas.
A través de la estrategia de marca, el desarrollo de un sistema de identidad y la activación de una experiencia coherente en todos los puntos de contacto, construimos una marca contemporánea, reconocible y preparada para conectar emocionalmente con su audiencia.
Estrategia de marca
La estrategia de Señorita se construye sobre una convicción sencilla pero universal: las mejores experiencias de la vida suceden alrededor de una mesa.
A partir de esta idea definimos un posicionamiento de marca que trasciende la gastronomía para centrarse en las relaciones humanas, la conversación y el disfrute compartido. En un contexto cada vez más digitalizado, Señorita reivindica el valor de los encuentros reales y la capacidad de la comida para generar conexiones auténticas.
Definimos una plataforma estratégica basada en la cercanía, la diversión, la espontaneidad y el carácter social de la cultura mediterránea. Un territorio de marca capaz de conectar con públicos diversos y de convertir cada visita en una experiencia memorable más allá del propio producto.
La marca se posiciona así como un espacio donde la gastronomía actúa como punto de encuentro y catalizador de momentos compartidos.
Identidad y activación
La identidad visual de Señorita fue concebida para expresar la energía, el humor y la personalidad que definen la experiencia de marca.
Desarrollamos un sistema visual vibrante y contemporáneo donde ilustraciones, recursos gráficos, tipografía, tono de comunicación y dirección de arte trabajan conjuntamente para construir un universo propio. La identidad se aleja de los códigos tradicionales asociados a la gastronomía española para crear una expresión más fresca, urbana y actual.
La activación de la marca se materializa a través de cada elemento de la experiencia: la comunicación, la ambientación, los soportes gráficos, la carta, las ilustraciones y los distintos puntos de contacto con el cliente. Todo el sistema está diseñado para reforzar una misma narrativa: celebrar los momentos que compartimos alrededor de una mesa.
Cada interacción contribuye a construir una experiencia coherente, cercana y reconocible, donde la identidad visual no solo comunica quién es la marca, sino también cómo hace sentir a las personas que forman parte de ella.
