Construir una marca desde el origen
El diseño de packaging para Cellers Espolla parte de una mirada profunda al origen, al territorio y a la tradición vitivinícola ligada al paisaje del Alt Empordà. Más que una bodega, Cellers Espolla representa una comunidad de viticultores y una historia colectiva vinculada a cada botella.
El proyecto partía del reto de actualizar la percepción de la marca y reforzar su capacidad de conexión con nuevos consumidores sin perder el vínculo con su origen. Era necesario construir una identidad capaz de poner en valor la singularidad del territorio, la calidad de los vinos y la memoria colectiva que hay detrás de cada etiqueta.
A través del desarrollo de un sistema de identidad y el diseño del packaging, trabajamos para acercar la marca a un público contemporáneo, manteniendo intacta su autenticidad y su arraigo al territorio.
Packaging
Las etiquetas se convirtieron en el principal vehículo de expresión de la nueva identidad.
Diseñamos un sistema gráfico capaz de aportar coherencia a las diferentes referencias de la bodega, facilitando la identificación de las gamas y mejorando la presencia de la marca en el punto de venta. Cada etiqueta fue concebida para transmitir la personalidad de los vinos y reforzar el vínculo con el paisaje y la tradición de la que nacen.
El packaging no solo cumple una función informativa, sino que ayuda a construir una experiencia de marca más clara, reconocible y consistente. Un sistema pensado para destacar en un mercado altamente competitivo sin renunciar a aquello que hace único a Cellers d’Espolla: su origen, su territorio y las personas que lo hacen posible.
Detrás de cada botella hay mucho más que vino. Hay una historia que merece ser contada.
Identidad de Marca
La identidad se construyó tomando como inspiración el paisaje, la cultura y la tradición vitivinícola que definen Cellers d’Espolla.
Desarrollamos un sistema visual capaz de expresar la personalidad de la marca desde la sencillez y la honestidad, reforzando aquellos elementos que la hacen única dentro de la denominación de origen Empordà. El lenguaje gráfico, la tipografía y los recursos visuales fueron concebidos para transmitir autenticidad, proximidad y respeto por el origen.
Más allá de una actualización estética, el proyecto buscaba consolidar una identidad preparada para crecer, mejorar el reconocimiento de la marca y fortalecer su posicionamiento dentro del sector vitivinícola.
