Zumos frosty de 4 variedades sobre fondo azul

El frío más divertido,
el sabor más intenso

Frosty nace con la voluntad de convertir un producto cotidiano en una experiencia capaz de despertar emociones y generar recuerdos.

El reto consistía en construir una marca con personalidad propia dentro de una categoría altamente competitiva, desarrollando una propuesta capaz de conectar con consumidores de todas las edades a través de una comunicación fresca, cercana y optimista.

A través de la estrategia de marca y el desarrollo de un sistema de identidad coherente, construimos una marca preparada para destacar, generar reconocimiento y crear una conexión emocional más allá del propio producto.

Chica posando con packaging frosty de fresa
Chica posando con packaging frosty de limón

Estrategia de marca

La estrategia de Frosty se construyó alrededor de una idea sencilla: los mejores momentos suelen ser también los más simples.

Definimos un posicionamiento basado en el disfrute, la espontaneidad y la capacidad de encontrar pequeños momentos de felicidad en el día a día. El objetivo era diferenciar la marca de los códigos tradicionales de la categoría y construir una personalidad más cercana, optimista y memorable.

Esta plataforma estratégica permitió desarrollar una narrativa capaz de conectar con públicos diversos y generar una relación emocional basada en experiencias positivas, compartidas y auténticas.

Más allá del producto, Frosty se plantea como una marca que celebra esos pequeños momentos que hacen la vida un poco mejor.

Identidad de marca

La identidad visual fue concebida para expresar la personalidad alegre, dinámica y accesible de la marca.

Desarrollamos un sistema visual donde logotipo, color, tipografía e ilustraciones trabajan conjuntamente para transmitir energía, cercanía y optimismo. Cada elemento fue diseñado para reforzar el carácter desenfadado de Frosty y construir una presencia fácilmente reconocible dentro de una categoría altamente competitiva.

La identidad busca diferenciar la marca a través de un lenguaje visual propio, capaz de generar recuerdo y mantener la coherencia en todos los puntos de contacto. Un sistema flexible preparado para acompañar el crecimiento de la marca y adaptarse a distintos formatos y soportes sin perder personalidad.

Activación de marca

La activación de Frosty se desarrolló para trasladar el universo de la marca a una experiencia coherente y memorable.

La aplicación de la identidad en packaging, comunicación, punto de venta y materiales promocionales permitió construir una presencia consistente capaz de reforzar el posicionamiento de la marca en cada interacción con el consumidor.

La dirección de arte, los recursos gráficos y el tono visual fueron concebidos para transmitir la misma sensación de cercanía, diversión y espontaneidad que inspira la estrategia de marca. Cada punto de contacto contribuye a generar una experiencia positiva que conecta emocionalmente con la audiencia y fortalece el reconocimiento de la marca.

Las marcas más recordadas no son únicamente las que se ven bien, sino las que consiguen formar parte de los buenos momentos de las personas.

Collage de chico con zumo frosty muy colorido