¿Tiene color la profesionalidad?

Gallina Blanca, una marca de GBFoods, con una larga y apasionante trayectoria desde 1937, proporciona alimentos a miles de personas diariamente con su amplia variedad de marcas. La empresa está presente en 70 países de 4 continentes. Algunas de sus marcas más apreciadas se han introducido de tal forma en las cocinas de los consumidores, que han llegado a convertirse en parte esencial de la propia cultura culinaria local.

Identidad

El reto: implementar una nueva línea de productos para el profesional de la cocina.
La solución: confianza y metodología.
En este proyecto de alimentación para el sector profesional se optó por cambiar el diseño existente, más doméstico, por uno que estuviera enfocado al sector B2B, más especializado. Para lograr esta transformación, al diseño del nuevo embalaje se le añadieron soportes más prácticos y visuales. Se buscaba crear una nueva identidad que permitiera reposicionar la marca en el sector de la alimentación. También se crearon vídeos para la página web y motion graphics, que permitieron a la marca aportar una imagen más dinámica y visual de sus productos, logrando así una mayor atracción e interés en ellos.

Packaging

Un nuevo packaging que reposicionó el producto en el sector de Food Service. Se trabajó para realizar un restyling del packaging doméstico, con el objetivo de diferenciar y posicionar la gama de productos Gallina Blanca profesional. El propósito era darle a la gama un carácter más profesional y atemporal, cambiando el diseño existente, pensado para un consumo familiar, a un nuevo diseño enfocado a otro sector más especializado. Esta nueva identidad de packaging le dio a la marca un carácter propio y se convirtió en un “imprescindible” para las cocinas profesionales. De esta forma se consiguió rediseñar el packaging para desarrollar una estrategia de marca adaptada a las nuevas necesidades profesionales. El gran reto era poder diferenciar visualmente el producto familiar del profesional. Para ello se pensó en el color plata, un color muy vinculado a la profesionalidad y a la calidad e históricamente infalible para posicionar marcas de casi todos los sectores. Así pues, se usaron los colores próximos a los grises y metalizados como soporte de diferenciación entre el producto de uso doméstico y profesional.