Perdidos en un
dulce sueño
La identidad de marca de Mina Ratafía nace de una historia ligada a la naturaleza, la artesanía y el origen del producto. Sus pétalos son recogidos a mano en Bellmunt del Priorat, donde la receta secreta no escrita fue pasando de generación en generación.
El proyecto consistía en construir una marca capaz de transmitir el carácter delicado, dorado y sensorial de esta ratafía de magnolias. Cada detalle, desde el color claro pero intenso hasta los matices florales de su aroma, debía expresar una experiencia única y reconocible.
A través de la identidad de marca, el desarrollo de un sistema visual y el diseño de packaging, construimos un universo propio capaz de poner en valor su origen, su tradición y su personalidad.
Estrategia de marca
A través de un proceso de análisis y estrategia de marca, definimos el territorio conceptual de Mina Ratafía y el relato que debía sostener su identidad. El proyecto partía del origen, la naturaleza y la artesanía para construir una marca capaz de transmitir delicadeza, tradición y valor de producto.
Analizamos el contexto, la categoría y los códigos visuales del sector para encontrar una dirección propia. De ahí nació un universo inspirado en la magnolia, la receta familiar y la idea de un sueño dulce, sensorial y memorable.
Identidad de marca
La identidad de marca de Mina se construyó a partir del concepto “Lost in a Sweet Dream”, una narrativa capaz de evocar la dulzura, el cuidado y el carácter artesanal de la ratafía. El objetivo era crear una marca delicada, reconocible y con una personalidad propia dentro de su categoría.
El sistema visual combina sensibilidad, detalle y naturalidad para trasladar el origen del producto a todos sus puntos de contacto. Una identidad pensada para expresar feminidad, elegancia y una forma más emocional de entender la tradición.
Diseño de Packaging
El diseño de packaging de Mina debía convertir cada botella en una experiencia visual y sensorial. Para ello desarrollamos un lenguaje gráfico detallado, fino y natural, inspirado en la flor de magnolia, la suavidad de la ratafía y el paisaje del Priorat.
Las ilustraciones, la composición y los acabados del envase buscan transmitir frescura, delicadeza y valor artesanal. El resultado es un packaging capaz de introducir el sabor del producto antes incluso de probarlo, reforzando su carácter único y memorable.
